Cuando hablamos de cáncer cutáneo, la elección del método de tratamiento es crucial. En este contexto, la cirugía de Mohs es una técnica muy precisa que puede marcar la diferencia. Hoy os explico qué es la cirugía de Mohs y por qué puede ser la mejor opción para determinados pacientes con cáncer cutáneo. 

Dr. Arcadi Altemir
Dr. Arcadi Altemir

El Dr. Arcadi Altemir es especialista en Dermatología médico-quirúrgica en Barcelona, siendo sus principales campos de interés son la Dermatología Estética y la Cirugía

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¿Qué es la cirugía de Mohs?

La cirugía de Mohs es un procedimiento quirúrgico, altamente especializado, diseñado para eliminar el cáncer cutáneo con la mayor precisión y con la menor resección de piel posible. En lugar de extirpar grandes áreas de tejido sano, este tratamiento se centra en la eliminación microscópica de capas de tejido afectado, preservando al máximo el tejido circundante.

Proceso de la cirugía de Mohs

Se trata de una cirugía ambulatoria con anestesia local. El procedimiento comienza con la extracción del tejido visible afectado extrayendo únicamente la piel imprescindible. A continuación, se analiza al microscopio en tiempo real, permitiendo una evaluación precisa de todos los márgenes y la identificación de cualquier célula cancerosa residual. En caso de persistencia de células cancerosas, se amplía un pequeño margen más solo de esa zona en concreto, y se vuelve a analizar al microscopio; y así progresivamente hasta que se asegura su curación. El análisis de la pieza extirpada al momento y el estudio del 100% de sus márgenes es lo que hace única esta técnica quirúrgica y lo que garantiza el mejor resultado oncológico.

Beneficios y Ventajas de la Cirugía de Mohs

Preservación del tejido sano:

Uno de los beneficios más destacados de la cirugía de Mohs es la preservación del tejido sano. Al eliminar capas de tejido de manera gradual, se minimiza la pérdida de áreas o márgenes no afectados, lo que es especialmente importante en zonas sensibles o estéticamente importantes, como puede ser la cara. Por lo tanto, permite obtener un mejor resultado estético.

Altas tasas de curación:

Al analizar la totalidad de los márgenes, garantiza la eliminación completa del cáncer durante la intervención quirúrgica. El paciente sale de la operación con la certeza de que el cáncer de piel ha sido totalmente extirpado.

Menos recurrencias:

Gracias al análisis microscópico exhaustivo, la cirugía de Mohs reduce significativamente las posibilidades de recurrencia respecto a la cirugía convencional. La detección precisa de células cancerosas residuales permite una intervención inmediata, minimizando el riesgo de volver a presentar el mismo cáncer.

Indicación

La cirugía de Mohs se utiliza para el tratamiento del cáncer de piel. Por frecuencia, se suele emplear en el carcinoma basocelular, también llamado carcinoma de células basales, aunque también puede emplearse en el carcinoma epidermoide, ciertos tipos de melanoma u otros cánceres de piel menos comunes como el dermatofibrosarcoma protuberans.

Dado que requiere una infraestructura específica para procesar y analizar la muestra al momento, por tener un mayor coste y necesitar un equipo multidisciplinar, no se suele utilizar en todos casos. Por este motivo se emplea en situaciones de cáncer cutáneo de alto riesgo por sus características, en casos extirpados mediante cirugía convencional con los márgenes afectados, reaparición del tumor tras tratamientos previos o por su localización en zonas donde sea relevante preservar tanto tejido sano como sea posible por motivos funcionales o estéticos como en la nariz, oreja, cerca de los ojos o boca, manos y pies o zona genital.

Comparación con la Cirugía Convencional

La cirugía convencional es una técnica muy efectiva. Sin embargo, analiza menos del 2% de los márgenes de la pieza extirpada y suele requerir la extirpación de un mayor margen de tejido sano. La cirugía de Mohs analiza el 100% de los márgenes y extirpa un margen de piel sana más pequeño. Por estos motivos, la cirugía de Mohs es una opción más precisa y eficaz. Estas diferencias son notables especialmente en casos de alto riesgo como mencionamos previamente.

Consideraciones Postoperatorias y Recuperación

Después de someterse a la cirugía de Mohs, el paciente tendrá la zona cubierta y necesitará realizar curas diarias para minimizar complicaciones. Los puntos de sutura se retirarán entre los 6 y 14 días posteriores.

Conclusión:

En la búsqueda de tratamientos efectivos contra el cáncer cutáneo, la cirugía de Mohs destaca por su precisión, altas tasas de curación y mínima pérdida de tejido sano, por lo que permite obtener el mejor resultado oncológico y estético.

Si te han diagnosticado cáncer cutáneo y buscas una alternativa para su intervención, ¡Nos vemos en consulta!

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